Planificación

 

La verdad sobre
la píldora de "emergencia"

Por: Jesús Castillo Pacheco

La sexualidad es una característica de la persona, una manera de comunicación, es una forma de ser y de manifestarse. Por medio de su práctica responsable, la raza humana se multiplica ya que la unión íntima del hombre y la mujer conlleva la responsabilidad de enfrentar la llegada del fruto de ese acto, de tal manera que si ésta se realiza en el período en que la mujer está fértil y las condiciones lo permiten se logrará un embarazo (se sabe que la probabilidad de un embarazo en una pareja sana, sin el uso de anticonceptivo alguno y llevando una vida sexual activa varía entre el 25 y el 30% en promedio por ciclo,
Pac-go-1; 1997-1998).
En condiciones normales, el depósito de espermatozoides al momento de la eyaculación no significa el fin de un acto, sino que más bien es el inicio de una hermosa aventura a través del cuerpo femenino para lograr un objetivo: encontrarse con el óvulo y, una vez que se unen, iniciar una nueva persona que seguirá su crecimiento hasta su nacimiento y después de ahí hasta su muerte habiendo cumplido con una misión específica a su paso por ésta vida y después trascender a la eternidad.
La utilización de los medios que se nos han dado para procrear eludiendo esa responsabilidad convierte a la sexualidad en genitalidad, pues sólo la limita al terreno de las sensaciones físicas del área genital; reduce a la persona únicamente a meras sensaciones placenteras.
La nueva persona, decíamos líneas arriba, se inaugura al unirse el espermatozoide y el óvulo. En ese momento dejan de ser uno y otro para dar lugar al cigoto que ya es un ser humano en gestación, y desde ese momento, no importando en que estadio de su desarrollo se encuentre, siempre será una persona hasta su muerte.
En los textos de medicina se define como "ABORTO ESPONTÁNEO" (esto es cuando sucede por razones no provocadas ni intencionales, como enfermedades o accidentes etc.), a "LA EXPULSIÓN DEL SER HUMANO EN GESTACIÓN ANTES DE QUE SEA VIABLE" con la consecuente pérdida de esa persona; pero cuando intencionadamente se busca la expulsión del cuerpo materno de ese ser humano en gestación se llama "ABORTO PROVOCADO O CRIMINAL", porque con premeditación, alevosía y ventaja estamos cortando una vida humana, al igual que tomar una pistola y darle de tiros a un semejante en la calle hasta dejarlo muerto.
El cigoto toma unos días para moverse desde las Trompas de Falopio hasta el centro de la matriz (6 ó 7 días aproximadamente), para esa fecha la capa interna de la matriz, llamada endometrio, ya se ha desarrollado lo suficiente para recibir a esa nueva persona, favorecer su implantación y proteger y ayudar a su crecimiento hasta que se consume el parto. La administración de hormonales a altas dosis y por espacios cortos durante esos días hace que el endometrio sea expulsado al suspender la toma de esos compuestos, de tal manera que si la mujer se embarazó días antes, cuando la nueva persona en gestación llegue al útero para implantarse no tendrá donde sostenerse y saldrá expulsado del cuerpo materno: esto es un ABORTO. Pero, además, como se tomaron hormonales con la idea de no quedar embarazada, ya existe la intención premeditada, alevosa y ventajosa, lo cual le da el apellido de "CRIMINAL O PROVOCADO" a ese ABORTO.
Los espermatozoides y los óvulos son gametos, esto es células germinales que han sido creadas para aportar cada una la mitad de la información genética (herencia) que llevará el nuevo ser humano que resulte de su unión. Hasta ahora no se sabe que sean células que vayan a ocasionar un mal a la mujer o al hombre, tampoco el embarazo es una enfermedad como para prevenir o evitar con urgencia su presencia. La utilización de la píldora de "EMERGENCIA" hará que la mujer que tuvo relaciones sexuales expulse el endometrio en unos días, cosa que si no se embarazó sale sobrando, pero si se embarazó, la convertirá en una madre que ABORTÓ INTENCIONADAMENTE al hijo que iniciaba su gestación al retirarle el lugar en que debería crecer y ser protegido y ayudado hasta su nacimiento...
¡Así de Sencillo...!

El autor es médico gineco-obstetra bioeticista.


Paternidad responsable

—¿Por qué la Iglesia católica parece empeñada en que todo el mundo tenga “los hijos que Dios le mande”?

Esa afirmación es un tanto equívoca. La Iglesia católica habla sobre todo de paternidad responsable, que en absoluto significa una procreación ilimitada, ni una falta de consideración ante las dificultades que conlleva criar a los hijos. Se trata de que los padres usen de su inviolable libertad con sabiduría y responsabilidad, teniendo en cuenta su propia situación y sus legítimos deseos, a la luz de la ley moral.

La Iglesia católica
no sostiene la idea
de una fecundidad a toda costa.

La Iglesia alaba y promueve la generosidad que supone formar una familia numerosa. Como es lógico, cuando hay serios motivos para no procrear, o para espaciar los nacimientos, esa opción es lícita. Pero permanece el deber de hacerlo con criterios y métodos que respeten la verdad total del encuentro conyugal en su dimensión unitiva y procreativa, como es sabiamente regulada por la naturaleza misma en sus ritmos biológicos.

Tomado de: www.interrogantes.net


¿Y por qué no los medios artificiales?

—Pero si lo que se persigue es lo mismo..., ¿qué más da utilizar métodos naturales o artificiales?

Si se emplearan los métodos naturales con una finalidad exclusivamente antinatalista y sin suficiente motivo, en tales casos sería ciertamente difícil distinguirlos de los medios artificiales (en cuanto a su valor moral, se entiende).

Pero el recto recurso a la continencia periódica se diferencia sustancialmente de las prácticas anticonceptivas. Los medios artificiales se dirigen siempre a quitar su virtualidad procreadora a los actos conyugales, falsificándolos de raíz. En cambio, los métodos naturales, si se realizan por motivos justos, respetan la naturaleza propia de la sexualidad y de sus ritmos biológicos. No se trata, pues, de una simple diversidad de métodos, sino de una diferencia ética de comportamiento.

Además, los métodos naturales facilitan el respeto a la otra persona y a su cuerpo. La abstinencia temporal, decidida de mutuo acuerdo por el hombre y la mujer, no sólo no debilita el amor, sino que lo hace más fuerte, más libre y más profundamente personal. En cambio, con los medios artificiales se abre el camino a que cada uno –y sobre todo el varón–, habituándose al uso de las prácticas anticonceptivas, se despreocupe del equilibrio físico y psicológico de la otra persona, y llegue a considerarla como un objeto de placer sexual que debe estar siempre disponible para su propia satisfacción. Por eso muchos desearían poder emplear esos métodos naturales (son eficaces, gratuitos y sin efecto secundario alguno), pero sus maridos o mujeres no están preparados para un cambio tan radical. Los anticonceptivos llevan a estar sexualmente disponible sin exigir compromiso. Los métodos naturales, en cambio, son comparables a una dieta: exigen sacrificios mutuos, pero fortalecen la relación de los esposos con Dios y favorecen la misma relación conyugal.

—Pero los métodos naturales fallan...

Hace tiempo que eso ya no es así. La anticoncepción química o instrumental falla tanto o más, aunque se diga mucho menos, quizá porque mueve más intereses comerciales (no hay que olvidar que los métodos naturales ponen en peligro los fabulosos ingresos que produce la industria de la anticoncepción). Una prueba de que los métodos artificiales también fallan es la insistencia en el aborto o la píldora del día después para los casos en que el preservativo o la píldora anticonceptiva no han producido el efecto deseado.

Los métodos naturales, además de ser compatibles con todas las culturas y todas las religiones, son fáciles de enseñar y comprender. Son gratuitos y sin efecto secundario alguno. La libertad y los derechos de la mujer o del marido se respetan mejor, pues desarrollan una relación interpersonal más profunda entre los esposos, basada en la comunicación, las decisiones compartidas y el respeto recíproco: fortalecen el matrimonio y, por tanto, la vida familiar.

Además, y puesto que los métodos naturales ayudan a conocer los periodos de fertilidad o infertilidad, pueden ayudar a los cónyuges a conseguir el embarazo. De hecho, han hecho posible la fecundidad de muchos esposos que se consideraban no fértiles.

Tomado de: www.interrogantes.net


Hábitos que hacen daño

—¿Y qué dices sobre la idea de promover la distribución de preservativos a adolescentes en escuelas y colegios?

Al proporcionar los preservativos y animar a adolescentes a emplearlos, no se les está simplemente proporcionando un método para evitar embarazos o para impedir el contagio del SIDA. Aparte de que para ambas cosas está demostrándose bastante poco eficaz, lo que ese uso juvenil del preservativo está modificando, y en un sentido bien activo, es el comportamiento de sus usuarios, pues a través de esa práctica se impone una determinada dirección a su manera de conducirse personalmente en su vida sexual. Como ha señalado Aquilino Polaino, al suministrar el preservativo, se está estimulando una conducta que, con la repetición de actos (con el consumo de más preservativos), acabará por configurar y modular una determinada facilidad para las relaciones sexuales (se implanta y emerge un nuevo hábito de comportamiento). En la persona en que arraigue el nuevo hábito, cambiará también su sistema perceptivo y, por consiguiente, cualquier estímulo erótico tendrá más capacidad de suscitar en él una respuesta sexual, haciéndole más dependiente –y por tanto menos libre– con respecto a lo que le plantea el ambiente.

Por otra parte, su organismo también se habituará a ese tipo de respuestas sexuales, frustrándose con mayor frecuencia e intensidad cuando, por las razones que sea, no pueda satisfacer la facilidad para obrar de esa manera que ahora le reclama –con una mayor exigencia que antes– el nuevo hábito.

Por consiguiente, en tanto que el uso del preservativo genera un hábito de comportamiento y, a través de éste, una mayor facilidad para obrar así con mayor frecuencia, habrá que concluir que propiciar su uso multiplica la probabilidad de que en el futuro los usuarios establezcan más relaciones sexuales (es decir, mayor número de contactos potencialmente contagiosos). Por eso, la estrategia de recomendar preservativos, como se ve, no sólo está equivocada, sino que además es peligrosa. Si realmente se quiere ayudar a la juventud, y nos preocupa el aumento de embarazos en adolescentes, y el tema del contagio por SIDA, las campañas de ayuda no tienen que apuntar a lo puramente biológico, sino a cultivar en ellos su espíritu, su recta razón, y esas facultades tan importantes en el ser humano como son la voluntad y la libertad.

 

Tomado de: www.interrogantes.net


Dos brotes de una misma mentalidad

—Hay quien acusa a la Iglesia católica de favorecer de hecho el aborto al continuar obstinadamente enseñando la ilicitud moral de la anticoncepción.

Ese razonamiento es un tanto extraño. Me parece difícil que alguien evite los anticonceptivos, y que los evite precisamente por seguir las enseñanzas de la Iglesia, y que a su vez esté pensando en abortar después, cuando la misma Iglesia afirma que el aborto es un crimen.

Pienso que sucede al revés. La mentalidad anticonceptiva hace más fuerte la tentación del aborto ante la eventual llegada de una vida no deseada, y es patente que la cultura abortista está mucho más desarrollada en los ambientes que rechazan la enseñanza de la Iglesia sobre la anticoncepción.

La anticoncepción y el aborto, a pesar de ser errores naturaleza y peso moral muy distintos, a menudo están muy relacionados, pues son fruto de una misma mentalidad: cuando la vida que podría brotar del encuentro sexual se convierte en enemigo a evitar absolutamente, el aborto suele ser la única respuesta posible frente a una anticoncepción frustrada.

—¿Y qué dices de la transmisión del sida?

No faltan también quienes reclaman a la Iglesia mayor comprensión. La secuencia argumentativa suele ser así de simple: el sida se transmite por contagio sexual, la Iglesia se opone al uso del preservativo, luego la Iglesia está colaborando en la difusión de la epidemia.

Así razonaba, por ejemplo, un conocido político italiano, que no hace mucho pidió a la Iglesia que cambiara su criterio para salvar así millones de víctimas del sida en África. Por fortuna, no hizo falta respuestas muy elaboradas para documentar lo que resultaba patente para quienes conocen de cerca aquel drama: la epidemia del sida es mucho más fuerte en las zonas donde menos presente está el cristianismo, y donde por tanto poco puede influir la Iglesia en las mentalidades y los consiguientes comportamientos.

Como explicaba Mia Doornaert, si los varones africanos fueran tan respetuosos con la palabra del Papa que rechazaran por eso cualquier medio anticonceptivo, se supone que serían igualmente estrictos para seguir el resto de las enseñanzas de la Iglesia, que predican la monogamia, la pureza extramatrimonial y la fidelidad conyugal, y que son lo que realmente podría frenar la difusión del virus. Y no parece que sea así. No es serio echar la culpa al Papa y al Vaticano de la propagación del sida, por la misma razón que no es serio pensar que el varón africano, que usa de su sexualidad según tradiciones muy lejanas a lo que la Iglesia católica recomienda, esté esperando la palabra de Roma para usar o no un preservativo.

Y aparte de que el preservativo es mucho menos seguro de lo que muchos piensan, quienes conviven a diario con el problema del sida saben bien que para luchar contra esa tragedia en esos países hay que ir por la vía de una educación que eleve el nivel económico y cultural, la conciencia de la dignidad de cada hombre, y sobre todo la valoración de la mujer. Y a todo eso ayudan en gran manera los millares de misioneros que gastan allí su vida creando y manteniendo hospitales y escuelas.

Además, el hecho de que en Europa –según un reciente estudio francés del Instituto Nacional de la Salud– dos de cada tres mujeres que han abortado o no han deseado el último embarazo utilizaban anticonceptivos considerados “seguros”, revela que los fallos de utilización u otros no explicados son bastante mayores de lo que aseguran sus fabricantes y vendedores. La política de repartir o vender preservativos y asegurar que son “sexo seguro” no está funcionando: ¿no sería lógico al menos respetar un poco a quien sostiene que es más realista una prevención del sida basada en una conducta sexual más responsable que evite la promiscuidad?

 

Tomado de: www.interrogantes.net


Es muy difícil...

—La doctrina de la Iglesia sobre la sexualidad sigue pareciendo a muchos muy difícil de seguir...

Es sin duda un reto. Ofrece un modelo de vida exigente, pero revestido de auténtica humanidad. Si se vuelve la mirada a la historia, y se analiza, por ejemplo, la figura de San Benito y su enorme influencia en las raíces culturales de Europa, vemos que fue un hombre que marchó bastante en contra de su tiempo. Pero su singularidad se convirtió más tarde en la clave de todo un cambio cultural y espiritual sobre el que se ha cimentado el mundo occidental de hoy.

También ahora, en nuestro tiempo, hay muchos cristianos que no aceptan esos modelos de permisividad sexual, aunque estén tan extendidos que casi se nos imponen. Buscan en la fe nuevos modelos de vida. Quizá aún no llamen la atención de la opinión pública, pero con el tiempo, el futuro reconocerá la importancia de lo que están haciendo.

Tomado de: www.interrogantes.net


El Fracaso del "Sexo Seguro"

"Bush, retira el dinero federal de las campañas de preservativos y los destina a programas de castidad". La Razón, 30/1/03

El Presidente de EE UU ha constatado que los programas de "sexo seguro" han sido un fracaso. Los políticos republicanos consideran que esta alternativa evitará embarazos no deseados con más eficacia. El Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, ha decidido dejar de ayudar con fondos federales a las sucesivas campañas que invitaban a los adolescentes a consumir preservativos. Bush ha podido comprobar el fracaso de las citadas campañas al observar como año tras año se disparan los embarazos no deseados entre los jóvenes estadounidenses y aumentan las infecciones por transmisión sexual. Ya ha anunciado que apoyará programas que enseñen a vivir la abstinencia sexual. "No debemos tener miedo a enseñar lo correcto", ha manifestado el líder político. Este cambio de actitud en EE UU sobre la eficacia de ciertas campañas, contrasta con los planteamientos que se ofrecen hoy en España.

El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se ha comprometido a retirar la ayuda federal a los programas que fomentan el uso del preservativo para evitar embarazos no deseados, por considerarlos "un fracaso". Por su parte, otorgará más dinero público para la promoción de las campañas que contemplan la abstinencia sexual entre los escolares del país, señalando que "no debemos tener miedo de enseñar lo correcto". "En nuestra sociedad, no deberíamos temer a enseñar a los niños los valores que han resistido el paso del tiempo: no mentir, no engañar, ni robar; honrar a los padres; ser respetuosos. Ser responsables de las decisiones que uno toma en la vida. También creo que, junto con estas ideas, no debemos temer a enseñar la abstinencia a nuestros niños. Por eso, aumentaré la financiación de la abstinencia en el presupuesto", dijo Bush. "Si uno 'baja la varilla', vamos a tener resultados que no satisfarán el mañana que deseamos para todos los niños. Por eso, la primera parte de nuestra filosofía común dice que debemos fijar estándares altos y tener grandes expectativas, y creer que cada niño puede aprender", concluyó.

Fracaso en los preservativos

El informe publicado por la "Campaña Nacional para Prevenir Embarazos en Adolescentes" demuestra que un famoso programa de educación sexual llamado "Respuestas de Emergencia" diseñado por el sexólogo Douglas Kirby, y lanzado en 1998 con un coste de 4 mil dólares por cada niño al año, "no reduce en nada los riesgos sexuales para los jóvenes". Según el informe, el controvertido programa enseña hasta la saciedad las funciones sexuales, alienta el sexo experimental y considera que el único camino "realista" para con los jóvenes es el del preservativo y la contracepción.

Sin embargo, en tres años, el programa de Kirby no ha reducido en nada el índice de embarazos de adolescentes y apenas ha reducido en un 10 por ciento las incidencias de las ETS. John Diggs, padre de familia y dirigente de una asociación que promueve la abstinencia entre adolescentes en Chicago ha comentado el informe diciendo: "¿Este es el mismo Douglas Kirby que señaló durante la Convención Nacional de la Asociación Americana de Salud Pública que estaba empezando a ver la abstinencia sexual de manera más positiva porque su hija está entrando a la pre-adolescencia? Y mientras tanto, está dispuesto a experimentar con los niños de otros".

Los padres se organizan

Organizaciones como "Rompiendo el Círculo" sostienen que ningún método preventivo ha resultado más efectivo que la interacción entre padres e hijos para educar a éstos en el respeto de su propio cuerpo y la abstinencia. "Realmente es una obligación nuestra el pasarle valores a nuestros hijos", dice Cullin.
Pero los programas de abstinencia no sólo vienen recibiendo el respaldo de las iglesias o las asociaciones de padres de familia. A principios de este año, la influyente "Asociación Médica de Texas" (conocida por sus siglas en inglés TMA) anunció que apoyará los programas de abstinencia por considerar que son "la forma más saludable y efectiva para prevenir el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual (ETS) entre los adolescentes solteros". El Dr. Gill que es miembro de la directiva de la organización, afirmó que "no tememos tomar una posición firme sobre conductas de riesgo ante las drogas, el tabaco y el alcohol. No hay razón para que nos asustemos ante la posibilidad de optar por una posición, especialmente cuando se sustenta en la evidencia científica".

Estas cifras parecen más bien arrinconar a los promotores de las campañas del llamado "sexo seguro", es decir, la distribución de preservativos y contraceptivos a granel entre adolescentes.

Tomado de: http://www.elcaminante.org


¿Qué es salud Reproductiva?

En el senado de la Nación está por sancionarse la ley de Salud Reproductiva, es decir, ABORTO encubierto.

1) Las leyes de salud sexual, procreación responsable, paternidad planificada o salud reproductiva deben ser complementadas por la despenalización del aborto. (Revista oficial de la Organización Mundial de la Salud [OMS], mayo 2000).

2) Los servicios de salud reproductiva incluyen los servicios de aborto. (12 Junio 2001, Declaración en la reunión pareparatoria para la Cumbre de la Infancia)

3) SALUD REPRODUCTIVA: un término para engañar a los católicos. (V conferencia sobre Salud Internacional, Otawa, noviembre 1998, organizada por el UNFPA, la Organización Panamericana de la Salud y el gobierno de Canadá. Fue una de las oportunidades en que la Organización Mundial de la Salud (OMS), la UNICEF, y el Fondo de las Naciones Unidas para la Población (FNUAP), manifestaron cual es el contenido de la llamada salud reproductiva. En Ottawa la filipina Pilar Ramos - Jiménez, dijo que las palabras salud reproductiva, evitan los inconvenientes legales y sociales que crearían términos como aborto o contracepción: "Usar EUFEMISMOS como salud reproductiva, da mejores oportunidades de sobrevivr en un hambiente católico".

4) En noviembre del 2000, el Comité de Derechos Humanos de la ONU, recomendó a Argentina, despenalizar ciertos tipos de aborto, no contemplados en el Código Penal: es decir abrir la mano.
Salud Reproductiva es el comienzo.

RUEDA DE ENLACE DE ONG'S: LIGA DE AMAS DE CASA, FORO DE FAMILIAS VICENTE LÓPEZ familiasvl@hotmail.com, AFAN, PRO-FAMILIA, DAMA DE LA ESPERANZA, ESTILO DE MUJER, PALADIM, FARO, FASTA, FUNDACIÓN MARZANO, APDES, NUEVA CRISTIANDAD info@nuevacristiandad.com.ar, MOVIMIENTO CÍVICO DE MUJERES ASESCA, ALAFA, CAMPAÑA MUNDIAL CONTRA EL HAMBRE camp_contraelhambre@fullzero.com.ar, siguen las firmas (Junio 2002)

Tomado de : http://www.nuevacristiandad.com.ar


Hay intentos de manipular la conciencia de los jóvenes

México | Notimex
Ocho Columnas 06/02/2004
El cardenal Norberto Rivera Carrera se refirió a la píldora de emergencia y lamentó que haya intentos de manipular la conciencia de los jóvenes y «de acallar la voz autorizada de los obispos y desacreditando sus mensajes con miras de favorecer intereses ajenos a la verdad».
En su homilía, durante la Jornada del Joven Creyente en la Basílica de Guadalupe, dijo que las acciones dirigidas a la juventud, mediante campañas en favor de la salud y que se presentan de manera distorsionada a la sexualidad humana, las reducen a un mero acto instintivo o placentero.
En lugar de contemplar a la sexualidad humana en una dimensión total, como expresión de la dignidad personal y medio de realización del ser humano, a través del auténtico amor, del respeto a uno mismo y a los demás y de la paternidad y maternidad responsables, añadió.
Ante unos cinco mil jóvenes creyentes, lamentó que «se maneje una información a medias o en reiteradas ocasiones, la mentira repetida infinidad de veces, se convierte en un modo de manipular las conciencias y favorecer la cultura de la muerte».
Preocupación. Manifestó su preocupación ante los retos que tiene que enfrentar la juventud hoy en día, como la desintegración familiar, la violencia intrafamiliar y en las calles, el aumento del narcomenudeo que daña a tantos jóvenes e incluso niños, los altos índices de desempleo y las pocas expectativas de un desarrollo integral.
Asimismo, se refirió a los factores globalizados que producen incertidumbre para alcanzar un desarrollo armónico de los países, ante la inestabilidad de los mercados cambiarios, el terrorismo internacional y la presencia nunca erradicará de la amenaza de una guerra a escala mundial.


Algo más sobre la «terapia de emergencia»

Dr. Jesús Castillo Pacheco
Gineco-obstetra, Bioeticista
Fundación Vida y Valores, A.C.

El ciclo femenino es el resultado de la interacción mensual de diferentes hormonas comandadas desde el hipotálamo y la hipófisis en el cerebro, hasta el ovario y el útero o matriz. La menarquia o primera menstruación se presenta cuando ese eje (hipotálamo-hipófisis-ovario) inicia sus funciones en la mujer cerca de los 12 años de edad, a partir de ese momento cada mes y durante unos cuantos días (3 ó 4) la mujer estará fértil y apta para procrear, y otros días 24 ó 26 no lo estará, a éstos habrá que restarles los 5 ó 6 días que dura el sangrado menstrual.
Esta actividad cíclica sucede de la siguiente manera: cada mes (28 ó 30 días), se presenta el sangrado menstrual durante 5 ó 6 días, lo que significa que la mujer está expulsando en esos días el endometrio (capa esponjosa más interna de la matriz), para entonces crecido para recibir la gestación de un ser humano, si se hubiera presentado dos semanas antes la concepción.
Este fenómeno cíclico obedece a la interacción de las hormonas femeninas y comprende dos fases: la primera fase que va de la menstruación a la ovulación y se llama «proliferativa» o folicular, y la segunda que va de la ovulación a la siguiente menstruación y se llama «secretora» o progestacional. Durante la primera fase los estrógenos van a promover la proliferación o crecimiento del endometrio (ciclo endometrial), pero también junto con las hormonas folículo-estimulantes y luteinizante van a participar en la maduración y liberación del óvulo (ovulación) por el ovario (ciclo ovárico).
Después de la ovulación los estrógenos se combinan con la progesterona para mantener ese endometrio que está crecido y la nueva hormona (progesterona) convertirlo de proliferativo en secretor (apto para recibir una gestación), si el embarazo no se hace presente, ambas hormonas reducen su presencia en el cuerpo de la mujer y esto ocasiona que el endometrio no se sostenga y se despeñe nuevamente (por suspensión hormonal) al exterior del cuerpo de la mujer dando como resultado nuevamente la menstruación.
Durante los días que siguen a la menstruación, el moco genital femenino es espeso, opaco, poco y pegajoso lo que lo convierte en una «barrera natural» que dificultará el paso de los espermatozoides en caso de haber relaciones (además no hay óvulo aún), pero a medida que se acercan los días de la ovulación ese moco varía hasta hacerse elástico transparente, abundante y resbaloso (lubricado) similar a la clara de huevo el día de la ovulación, lo que favorece el transporte de los espermatozoides en caso de haber relaciones, pero además, ese moco lubrica los genitales femeninos para hacer más placentera esa unión y su temperatura corporal aumenta unas décimas lo que provoca que la mujer sienta un incremento en el deseo sexual.
Si las relaciones sexuales se tienen en los días en que la mujer no está ovulando no habrá embarazo y si en esos días por «duda» administramos hormonales en dosis más elevadas que las fisiológicas y por un periodo corto vamos a afectar el endometrio y habrá sangrado provocado por la suspensión hormonal, pero nada más.
Sin embargo, si las relaciones se presentaron en la presencia de la ovulación, el resultado será sin duda un embarazo «El manual de reproducción humana» de la FIGO (Federación Internacional de Gineco-obstetricia), menciona que el espermatozoide puede llegar desde el orificio externo del cuello de la matriz hasta el tercio externo de la trompa de Falopio, en cinco minutos, otros autores mencionan en promedio una hora, (tratado de Ginecología y obstetricia, Dr. Eduardo Núñez y Cols.). A esto habrá que añadir una hora (manual de reproducción humana FIGO) que es el tiempo que le toma al espermatozoide «capacitarse», esto es penetrar las cubiertas que protegen al óvulo, (cúmulo ooforo, corona radiata y zona pelúcida) para finalmente lograr la fecundación. Podemos decir que dadas las condiciones la fecundación se presenta a las dos horas postcoito.
Después de la fecundación el cigoto se va transformando conforme pasan los días y viajando dentro de la trompa de Falopio le toma 6 a 7 días para implantarse en el endometrio.
Administrar hormonales en esas condiciones significa alterar el endometrio fisiológicamente preparado para recibir al nuevo ser humano en gestación y la pérdida consecuente de esa gestación que no podrá implantarse adecuadamente.
Además, esos compuestos alteran la motilidad de las trompas lo que afectará definitivamente el transporte del óvulo fecundado (factores que retardan el paso del óvulo fecundado por el oviducto; factores hormonales; complicaciones de la primera mitad del embarazo; embarazo de alto riesgo. «Ginecología y Obstetricia Aplicadas», de Ahued Ahued y Fernández del Castillo.
Al hablar de concepción, hablamos de la presencia de un nuevo ser humano, pues científicamente está comprobado que el ADN de ese nuevo ser formado por la unión del óvulo y el espermatozoide que aportaron cada quien la mitad de los cromosomas, contiene un ADN propio, único e individual, que no es ni el de la madre ni el del padre, sino un resultante de la combinación de ambos que nunca existió antes ni existirá después de ese nuevo ser humano concebido y que desde la concepción tiene la formación de cómo será esa persona en el futuro.
Habiendo comprobado que se trata de una persona desde la concepción (no desde la implantación como algunos quieren hacer creer), el impedir su asentamiento en el endometrio por alteración de este último, y alterar la motilidad de las trompas de Falopio lo que afecta el transporte del óvulo fecundado, estamos provocando su muerte, estamos abortando, interrumpiendo esa nueva vida.
Ese aborto no es espontáneo, sino provocado, pues la intención de la medicación de «emergencia» es evitar un embarazo, no evitar una concepción.
El aborto provocado es criminal, es la ejecución de una sentencia de muerte dictada sin juicio previo contra un ser indefenso que no ha cometido ningún delito.


Pide Obispo no utilizar píldora de emergencia

Por Rolando González

Mural (03 Febrero 2004).-

Porque el uso de la píldora anticonceptiva como método de emergencia es sólo parte de un crimen: el aborto, las mujeres católicas deben abstenerse de su uso, señaló ayer ante más de 10 mil fieles y peregrinos el Obispo de la diócesis de San Juan de los Lagos.

Durante la homilía de la misa del Día de la Candelaria en la Catedral de San Juan de los Lagos, Javier Navarro Rodríguez conminó a defender la vida.

"Como ustedes saben, las instancias federales de nuestro país han permitido a través de la Norma Oficial Mexicana, el uso de la píldora de emergencia a las mujeres que hayan tenido actividad sexual; esto elimina la posibilidad del embarazo, es la anticoncepción hormonal y postcoital", explicó.

"Pero evitar un embarazo puede ser una medida abortiva, y esto no está a votación, no es debatible, no se puede jugar a decidir quién nace y a quién se le relega a las tinieblas de la inexistencia".

Pero Navarro Rodríguez dijo que se debe respetar a todo ser humano desde su concepción.

"¿Están con Cristo o contra él?, Cristo es Dios de la vida, si estamos con él (Cristo) debemos estar también a favor de la vida", dijo a los feligreses.

A este cuestionamiento, los asistentes a la celebración respondieron en coro: "¡Sí!", asintiendo con la cabeza.

Luego de la misa, en entrevista con MURAL, Navarro Rodríguez cuestionó la postura de las autoridades mexicanas que han aprobado el uso de la píldora de emergencia.

"No se puede respetar una ley civil (la NOM) que contradice a la ley natural; la naturaleza exige el respeto a la vida", expresó.


Sugiere Iglesia sexualidad responsable

Por Jorge Escalante
Grupo Reforma

León, México (16 febrero 2004).- El Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, José Guadalupe Martín Rábago, sugirió que la educación sexual en México esté cimentada en una libertad responsable, más que en la amenaza y el miedo.

Dentro de la propuesta educativa sexual que se comprometió a difundir a partir de esta semana, para alejar a los fieles de las relaciones sexuales que propician el uso de anticonceptivos, el prelado indicó que la educación sexual nunca debe empobrecer las relaciones interpersonales y siempre debe tener a Dios como su fuente de inspiración.

"La educación deberá estar cimentada en el ejercicio de una libertad responsable, más que en la amenaza y el miedo. La educación sexual nunca debe empobrecer las relaciones interpersonales más profundas.

"(Que) la educación tenga siempre a Dios, creador de la vida, de la sexualidad y de la alegría, como su fuente de inspiración", escribió en parte de su propuesta difundida ayer en el "Gaudium", semanario de la Diócesis de León.

El prelado, quien estuvo ausente por asistir a la reunión de la CELAM, en Puebla, dejó parte de su propuesta educativa que se publicará, en partes, en el semanario de la Diócesis.

En otra parte de su planteamiento, Martín Rábago mencionó que la sexualidad orientada y con responsabilidad es realizadora del ser humano en todas las etapas de su vida.

"La sexualidad es proyecto de Dios para que el hombre y la mujer logren salir de su egoísmo, se relacionen entre sí en actitud de apertura, de aceptación y de compromiso-comunión", señaló.

El Obispo de León aclaró que la castidad no es represiva y que los pecados sexuales son actitudes que despersonalizan y desvirtúan la verdadera sexualidad, que es usada como medio de placer o de ganancia económica.

"La castidad no es represiva; es una virtud que da cauce a la sexualidad y fundamenta el amor completo y definitivo en el sacramento del matrimonio.

"Los pecados sexuales son actitudes o conductas que despersonalizan y desvirtúan la verdadera sexualidad, porque la desvían de su finalidad realizadora de la persona humana en el amor y porque utilizan la sexualidad como medio sólo de placer o de ganancia económica", escribió.

Martín Rábago concluye parte de su propuesta aduciendo que se requiere una educación que lleve a los jóvenes a tener contacto con personas y con ambientes que les enseñen el significado y la importancia de valores como la misericordia, fraternidad, perdón y la esperanza.

"Son retos graves, pero a los cuales nos corresponde dar respuesta con inteligencia y generosidad.

"En el fondo del proyecto educativo que la Iglesia maneja en la educación de la sexualidad, está lograr la meta que es alcanzar la experiencia de un encuentro transformador con Cristo.

"Se requiere ofrecer oportunidades para que los jóvenes tengan la experiencia entusiasmante de un Jesús vivo. Se requiere crear grupos más pequeños con jóvenes que escuchen el mensaje del Evangelio y donde puedan encontrar y dar respuesta de compromiso", dijo.